La Expedición Vegetal "aterriza" en Buenos Aires. / by romina messina

Ciudad de Buenos Aires, Martes 12 de Febrero de 2014.

Una fantástica aventura a lo Julio Verne aterriza en pleno centro porteño.

La Aerofloral II, al fondo la Casa Rosada de gobierno. -CABA-

La Aerofloral II, al fondo la Casa Rosada de gobierno. -CABA-

La compañía teatral francesa La Machine (1999) -www.lamachine.fr- "aterrizó" el pasado viernes en el centro de Buenos Aires, más precisamente en la Avenida de Mayo, para ofrecernos una experiencia que nos sorprende y nos levanta los pies del suelo (a los que quieran creer), por lo menos durante un rato.

La aeronave Aerofloral II, como nos cuentan que se llama el artefacto que se levanta frente a nosotros, con una imponencia de entre 15 y 18 metros altura, de repente aparece en medio del asfalto y el cemento inundando el ambiente de historias, magia y… vegetales.

La Aerofloral II.

La Aerofloral II.

Lo que sucede es que, parece ser, que un grupo de científicos (16 en total) ha decidido investigar la relación que existe entre el mundo vegetal y la energía eléctrica. Para llevar esta teoría a la práctica, han salido a recorrer el mundo viajando en una "nave voladora" que ellos mismos diseñaron. El aparato, que se gestiona energéticamente a través de los cientos de plantas que contiene, está formado por cuatro patas de acero sujetas a una estructura central coronada por cinco globos y otros detalles de diseño aeronáutico que nos remiten a una especie de mágica simbiosis entre el agudo ingenio y la fantástica imaginación de Da Vinci y Julio Verne.  

Este grupo de científicos también diseña y construye aparatos con distintos fines, algunos de ellos dedicados exclusivamente al cuidado y la estimulación del estado emocional y el óptimo crecimiento de sus compañeras verdes, y otros vinculados a la propia investigación del rendimiento de esta "novedosa energía fitovoltaica". Artefactos de los que obtenemos prueba al recorrer el espacio que ocupa la instalación, donde podemos verlos desplegados por toda la zona, e incluso, en algunos casos, podemos hasta comprobar su funcionamiento.

Un artefacto diseñado para contar historias a las plantas. A todas a la vez!

Un artefacto diseñado para contar historias a las plantas. A todas a la vez!

Los integrantes de La Machine.

Los integrantes de La Machine.

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El espíritu de Da Vinci en una silla muy original.

El espíritu de Da Vinci en una silla muy original.

El público se turna para leer a las plantas su libro favorito. Ellas parecen contentas.

El público se turna para leer a las plantas su libro favorito. Ellas parecen contentas.

El objetivo de esta expedición es sensibilizar a la población y acercarlos a las temáticas medioambientales y su trascendencia, sobre todo en los ámbitos urbanos, a la vez que consiguen arrancar las sonrisas del público.

”Prestamos mucha atención a los vegetales. Los mimamos con sonidos, les hablamos, los juntamos para que hagan asociaciones entre ellos y dialoguen”, explicó su "comandante", François Delarozière, quien también es director artístico de La Machine. ”Sin duda, se trata de seres vivos extremadamente avanzados comparados con la humanidad. Si cortas una planta, ésta va a volver a crecer, pero si cortas a una persona, la pobre ya no crecerá más”.

Según nos cuenta uno de sus tripulantes, antes de aterrizar en Buenos Aires han estado volando sin tocar tierra durante 3 meses y medio en su travesía desde las gélidas tierras Siberianas. Podemos creer en esta historia sin temor a pecar de ingenuos, porque finalmente la versión oficial, como siempre, termina saliendo a la luz y así nos enteramos de que, en la vida real, este tercer tour que realiza Expedición Vegetal, ha estado ya en Bruselas, Hamburgo, Turín, el corazón del Amazonas, Santiago de Chile y luego de haber abandonado la Ciudad de Buenos Aires el pasado Domingo, se dirigió a la Isla de Santa Elena, en la costa africana, para terminar en Madagascar.

Lo que queda por decir, es que a veces, y por suerte, aunque sea con un poquito de ayuda, es posible imaginar y creer que podemos volar, viajar y soñar tan sólo con la inmaculada energía de una flor.

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Texto y fotografias: Romina Messina.